
Lo que comenzó como un grito de ayuda individual, hoy se ha consolidado como un movimiento que está marcando un precedente en la lucha por los derechos de las mujeres en la Laguna de Durango.
La colectiva Víboras del Desierto de La Laguna ha logrado dar un paso hacia la justicia, demostrando que la presión social y mediática sí puede conseguir respuestas por parte de las autoridades.
El pasado lunes 25 de agosto, se dio a conocer la anulación del fallo que había dejado en libertad a Alejandro N. el presunto agresor sexual en el caso de la menor Danna. Ahora, el caso se reabrirá con un nuevo grupo de jueces, quienes revisarán la evidencia que fue ignorada previamente.
La fundadora de la colectiva, Yamilet Meras, recuerda que Víboras del Desierto de La Laguna nació de una lucha personal, que poco a poco se han convertido en un refugio para otras mujeres. Su crecimiento ha superado cualquier expectativa.
"No, la verdad es que jamás me imaginé que fuéramos a tener tanto crecimiento en las redes sociales. De primero empezamos, éramos nada más 10 mujeres las que se habían unido conmigo y pues esto empezó a crecer, a crecer. Ahorita la página ya tiene más de 20,000 seguidores. Las vistas en TikTok, más de 2 millones, pero gracias al caso de de Dana."
Esta visibilizacion de su trabajo tiene su origen en el caso de Danna, una menor que fue presuntamente agredida sexualmente hace dos años en Lerdo, Durango. A pesar de la existencia de pruebas, los jueces Julio Silva, Margarito Cifuentes Galavis y Cecilia Fernández habían dictado auto de no vinculación, dejando al presunto agresor en libertad. La indignación fue el motor que impulsó a la colectiva a presionar por un nuevo juicio.
Meras describe cómo la movilización masiva fue clave para conseguir la victoria. Se plantaron frente al Palacio de Justicia en Gómez Palacio, hicieron pintas, quemas y marchas con hasta 300 personas, exigiendo un nuevo juicio.
"Ha sido una de las más grandes, la movilización más grande que hasta ahorita ha hecho víboras del desierto en su historia. la verdad es que cuando yo atraje el caso de Dana a la colectiva, la página empezó a crecer, y hemos estado dándole seguimiento, al caso, desde hace más de un año."
La primera resolución que se emitió en el caso de Danna no es un hecho aislado. La colectiva denuncia que el sistema judicial de la región está lleno de corrupción y compadrazgos, con funcionarios que se mantienen en sus puestos a pesar del cambio de gobiernos.
Meras es directa al señalar a las direcciones de los Centros de Justicia de Niños y Niñas, y el de Mujeres en Durango, a quienes acusa de perpetuar la impunidad.
"la directora del Centro de Justicia de Niños y Niñas, la licenciada Arcelia, eh pues ella ya tiene más de 13 años en ese cargo, o sea, ya tiene muchos compradrazgos, ha hecho muchas injusticias en quitarle a más de una mujer a sus niños. Es una corrupta de lo peor, fue quien ordenó que me quitaran a mi hijo. (...) Cambian gobiernos y siguen las mismas personas en su puesto"
A pesar de las promesas de campaña, Meras también lamenta la inoperancia del gobernador de Durango, Esteban Villegas, a quien acusa de ignorar las peticiones de ayuda de las mujeres violentadas.
"Solamente le hacemos un llamado a a la presidenta Claudia Sheinbaum, ya es nuestra única esperanza de apoyo porque por parte del gobernador del Estado de Durango no no recibimos ningún apoyo, al contrario, o sea, vemos mucha negatividad de su parte en querer apoyar a las mujeres violentadas."
A pesar de estos obstáculos, la colectiva mira al futuro con determinación. Ya tienen una lista de actividades para lo que resta del año, con el objetivo de seguir presionando para lograr cambios legislativos en Durango, como la despenalización del aborto y la tipificación de la violencia vicaria.
"Sí, traemos por ahí alguna lista ya de nuestras actividades que es de aquí a terminar el año. El día 23 de septiembre tenemos nuestra próxima marcha que es para la despenalización del aborto, ya que en Durango pues aún no es legal. Tenemos por ahí también otra manifestación en octubre, que es el 24 de octubre, que se cumplen ya los 4 años que me quitaron a mi hijo."
Para Meras, la lucha de Víboras del Desierto de La Laguna es un testimonio de cómo la ciudadanía, unida, puede enfrentarse a las fallas institucionales. A pesar de la falta de apoyo de las autoridades estatales, la colectiva continúa creciendo y dando esperanza a quienes buscan justicia.